La humanidad vive un periodo único de su historia que los especialistas nombran la transición urbana y que conduce a la duplicación de la población urbana mundial, de 3 mil millones en 2000, a 6 mil millones en 2050. La casi totalidad de este crecimiento se producirá en los países en desarrollo, principalmente en África sub-sahariana[1]. Los dos tercios de las zonas urbanas que conoceremos en 2030 no existían en 2000[2].

Se trata de un reto inmenso, pero también de una oportunidad para inventar un mundo nuevo, en el cual las ciudades de mañana habrán logrado superar los retos de hoy, y en primer lugar el del cambio climático ya que las ciudades son responsables de aproximadamente el 75% de las emisiones de CO2[3].

En particular, la manera según la cual la movilidad urbana va a evolucionar en las ciudades del Sur será crucial para este futuro mundo urbano, porque determina en gran parte la forma y la estructura urbana de largo plazo. Es esencial intervenir ahora para ahorrar al Sur los errores muchas veces hechas en el Norte, empezando por la preferencia para el vehículo y la expansión urbana. La revolución digital amplia el ámbito de lo posible y aumenta las esperanzas de progresos rápidos.

Desde hace 40 años, la CODATU desarrolla intercambios entre el Norte y el Sur en materia de movilidad urbana. Ante la urgencia de la situación, estimamos que es tiempo de repensar nuestras prácticas a través de una movilización histórica de todas las ciudades del Mundo. El calentamiento climático no conoce fronteras territoriales o nacionales: Todos los esfuerzos encaminados por los gobiernos nacionales y locales del Norte serán vanos si las ciudades del Sur no están apoyadas eficientemente.

Para ayudar las ciudades en desarrollo sobre esta temática de movilidad urbana sostenible, la cooperación y el intercambio de experiencias con otras ciudades nos parece ser el método el más eficiente para obtener un éxito a largo plazo. Este acompañamiento debe reforzar las autoridades locales, capacitar los actores, llevar acciones pilotos, y ayudar a producir proyectos adaptados a cada contexto y que serán luego financiados por los instrumentos clásicos de nivel nacional o internacional.

Las ciudades del Norte tienen una responsabilidad particular, por sus antecedentes de emisión de gases a efectos invernaderos, y por su experiencia cumulada sobre la gestión de los servicios urbanos y de la movilidad en particular. Deben movilizarse para apoyar eficientemente las ciudades hermanas del Sur.

Esto representará montos muy bajos en comparación a lo que las ciudades del Norte ya gastan para disminuir o adaptarse al cambio climático. Sin embargo, el impacto será considerable por euro invertido, ya que las márgenes de progreso son grandes en el Sur. Estimamos que un esfuerzo anual del orden del 0.02% del presupuesto de las ciudades del Norte, esencialmente en recursos humanos, apoyado con metodologías eficientes de colaboración entre ciudades, permitirá llevar a un cambio considerable en el Sur.

Esta cooperación entre ciudades puede inspirarse de la guía de la cooperación descentralizada, en materia de movilidad urbana, publicada por CODATU. Es importante que respete algunos principios :

  • Promover un enfoque global de la movilidad, en el tiempo, que trabaje sobre la oferta, pero también la demanda, que integre la cuestión urbana, que abarque también el transporte convencional y los modos activos de desplazamiento, y que sea planificado de manera estratégica;
  • Siempre analizar las particularidades locales y adaptarse sin buscar copiar automáticamente las soluciones implementadas en otros lugares;
  • Respetar las prioridades locales, que no son necesariamente el cambio climático. Etapas intermediarias pueden ser necesarias;
  • Promover al máximo la consolidación y el buen funcionamiento de las instituciones locales, la formación de los técnicos, la apropiación de los procesos.

Esta nueva alianza es absolutamente necesaria entre las grandes ciudades del Mundo. Permitirá no sólo luchar eficientemente y de manera duradera contra el cambio climático, lo que nunca se ha intentado aun; sino que contribuirá también al desarrollo económico sostenible y local de los países del Sur, a la solidaridad entre los pueblos, y a la consolidación de los gobiernos locales.

Para las Ciudades del Norte y del Sur, inscribíos en la página web para formar parte de esta gran iniciativa. Nos damos hasta el fin del año 2018 para constituir una red de actores de escala mundial, antes de pasar a la acción en 2019.

Para todas las entidades que pueden apoyar de una manera u otra este llamado, sector privado, fundaciones, Ministerios, instituciones internacionales y bancos de desarrollo, redes de ciudades o actores, inscribíos también en la página web para unirse a esta red.

[1] Datos Naciones Unidas. World Urbanization Prospects: The 2014 Revision.
[2] Global forecasts of urban expansion to 2030 and direct impacts on biodiversity and carbon pools. Karen C. Seto, Burak Güneralp and Lucy R. Hutyra. PNAS September 17, 2012
[3] Cities and Climate Change: Global Report on Human Settlements 2011. UN HABITAT.